lunes, 11 de julio de 2011

La vid en Canarias: aportación sefardita...


Juan Valladares (eSefarad - agosto, 2010).

Conocida es la preocupación, desde los primeros años de la incorporación de Canarias a la cultura europea, por conseguir la autosuficiencia en todos los productos necesarios para la vida.

Y si algo caracterizó a aquellas civilizaciones de los XV al XIX fue la necesidad de obtener el preciado alimento en forma de vino que alegraba los pesados trabajos y tenia usos sanitarios pero sobre todo concedía el “don de lenguas”, en palabras del Rey Jaime I de Aragón.

Y para unas gentes en su mayoría procedentes de Andalucía y Extremadura que participaron en la conquista de Canarias, el vino llegó a ser un elemento indispensable.Y en ello pusieron todos sus esfuerzos.

Uno de los primeros en producir vino fue Fernández de Lugo, cuya primera esposa fue la judía Leonor Xuarez Gallinato que plantó cepas, en el centro de La Laguna, capital , que fue de la isla de Tenerife.

Fue el segundo cultivo en importancia tras la producción de la caña de azúcar llegándola a sustituir como el producto mas importante de Canarias en los siglos XVI y XVII. Su declive empezó a gestarse tras la ruptura de la unión España-Portugal y el consiguiente acercamiento de este ultimo país al área de los intereses de Inglaterra. Y terminada la breve luna de miel política España-Inglaterra, el comercio del vino canario tiene su salvación de la mano de los judíos que pasan de Canarias a Inglaterra.

Destacable la presencia de los hermanos judíos, Diego y Tomas Pereyra de Castro, que comercian desde las islas con Flandes, Inglaterra, y Oporto… El ya mencionado en otros trabajos, Duarte Henríquez Álvarez, Antonio Rodríguez de Fonseca, cuyo autentico apellido fue Pina.

Del mas notorio de los judíos que vivieron en Canarias antes de su paso a Londres, mencionar a Antonio Fernández de Carvajal al que se conoce entre otras cosas por haber solicitado del Lord Cronwell la apertura de una sinagoga. Esta petición estaba avalada por la inestimable colaboración de lo judíos procedentes de Canarias que aportaron a la corona inglesa sus grandes y probados conocimientos del comercio de los imperios atlánticos español y portugués.

Ellos consiguieron la importante presencia del “vino de Canarias”, del que se llegó a hacer alusión en los teatros de Londres. Estamos seguros que Falstaff alzó su copa para brindar con vino de Canarias llegado a Londres de las manos de un judío.

Vídeo: EL VINO - ALBERTO CORTÉZ.