lunes, 13 de diciembre de 2010

El Auditorio de Santa Cuz de Tenerife...




Desde el año 1.970 ya había una demanda por la sociedad tinerfeña para la construcción de un Auditorio. Después de los contactos previos con el famoso arquitecto español Santiago Calatrava, el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife arrancaba con el proyecto tan espectacular en el año 1.991. La obra, después de ubicarla en proyecto en varios emplazamientos, finalmente se situó en la nueva zona de expansión de Santa Cruz, junto al mar, al lado de su también Recinto Internacional de Ferias y Congresos.

El Arquitecto se inspiraba en una ola rompiente para el diseño de este singular edificio moderno e innovador. De estilo potencialmente moderno y de carácter simbólico, el Auditorio se compone de una serie de volúmenes curvos, algunos de ellos revestidos por la técnica del trencadís, influencia indudable de Gaudí, en el que sobresale por encima del cuerpo central la forma curva de la cúpula de hormigón. Esta majestuosa cúpula se sitúa nada menos que a 50 metros de altura con respecto a la plaza inferior que la rodea.

Calatrava nos indica el acceso al interior del Hall principal del edificio mediante dos arcos enormes situados sobre una plataforma escalonada. Ya en el interior, el majestuoso edificio cuenta con varios espacios bien diferenciados; la Sala Sinfónica, situada en el nivel cero y uno, tiene un escenario de 380 m² para un aforo de unos 1.558 espectadores. La otra sala importante, la Sala de Cámara, dispone de 150 m² y un aforo para 428 espectadores. En definitiva, el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife es sin dudas una construcción singular, símbolo de la isla de Tenerife e imagen de cara al exterior.